Mayo

9

Carrera de Cintas

El día 9 era, quizá, uno de los más importantes para los jóvenes muchachos, pues era el momento en que los más intrépidos demostrarían ante todo el pueblo su destreza en la Carrera de Cintas.

Esta prueba se realizaba en la llamada Cuesta de la Bodega (la actual Carretera de Casas Ibáñez), desde la Era de Saluta hasta el Barranco de la Zorra, justo al final de la cuesta. Allí ponían una estaca de unos 3 metros de altura en cada cuneta y, de una a otra, una cuerda o alambre del que pendían cintas de seda de unos 125 centímetros de largas por 5 centímetros de anchas.

Estas cintas, de diferentes colores, eran bordadas por las Hijas de María con hilos dorados con una leyenda semejante a la siguiente: "Fiestas en Abengibre" (motivo ornamental) "Año 1927", y las iniciales engarzadas de la costurera: "MC". Estaban rematadas, de la parte inferior, por flecos también dorados y, de la parte superior, una anilla del tamaño de una moneda de cinco duros. Y aquí reside la dificultad de la prueba: los participantes debían salir al galope con sus caballerías llevando en la mano un palo de un palmo (más o menos del mismo tamaño y grosor que un lápiz), que debían introducir por la pequeña anilla para, así, llevarse la cinta.

Al ser tan complicada la prueba los mozos agudizaron el ingenio y, según cuenta Mateo Valera, muchos ponían un alfiler en la punta del palo para pinchar la cinta, sustituyendo así perspicacia por maña. Algunos de los que corrían eran Miguel Jalmero, el hermano de la Anita de Mª Josefa y Jesús Cebrián (mi abuelo, del que conservo dos cintas).