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Ingredientes
- 4 patatas (medianas)
- 2 dientes de ajo
- 1 huevo
- Aceite de oliva
- Sal
Utensilios
- Maza y mortero grande, preferiblemente de barro
Preparación
Se pelan los ajos y se pican en el mortero.
Se ponen a cocer las patatas y una vez cocidas, se deben dejar enfriar antes de pasarlas por el mortero porque si no
se "amorrinan", es decir, que no se ligan con el ajo y éste no sale. Una vez frías, se les retira la piel, y
se añaden al mortero donde estaban los ajos y se machacan todo lo que se pueda.
Después se pone una yema de huevo, se mezcla todo bien y empieza a echarse el aceite, siempre sin parar de remover, hasta
que se quede una pasta suave.
Secretos:
- Si las patatas se ponen a cocer con la piel están más sabrosas.
- Para que no salga muy fuerte, puede ponerse la mitad de aceite de oliva y la mitad de girasol.
- Debe moverse siempre al mismo ritmo y en la misma dirección para evitar que se corte.
- Para que los ajos se piquen bien y no salten, se pone un poco de sal en el fondo del mortero.
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