Ingredientes (para 5 ó 6 docenas)
- Huevos, 1/2 docena (para la masa)
- 1 docena de huevos cocidos (para adornar)
- 1 huevo para dorarlas, apunto de nieve la clara
- Levadura de pan (1/2 pastilla)
- Raspadura de 2 limones
- 3 kilos de harina
- 1/2 litro de aceite caliente
- 1 litro de leche hirviendo
- 1 Kilo de azúcar
- Anises de colores
- Almedras peladas, nueces u otros frutos secos
- Mercromina o tinte de colores
Preparación
Para la masa:
Es muy importante que el aceite y la leche estén muy calientes, así será más fácil hacer la masa.
Podemos ponerlos a calentar mientras vamos preparando la masa. Para elaborarla, primero se baten los huevos. Lo mejor es que empecemos con las claras que se
pondrán a punto de nieve, luego añadimos las yemas y seguimos batiendo. Después añadimos el azúcar y batimos.
Se deshace la levadura en un poco de agua y se incorpora. Batir todo hasta conseguir una masa.
Entonces se añade la harina y la leche hirviendo. Se amasa todo bien y se va incorporando poco a
poco el aceite caliente para que se vaya introduciendo en la masa.
Para dar la forma:
Cuando tengamos una masa consistente, vamos quitando unos trozos a los que daremos forma de bolas
y los dejamos en las llandas hasta que crezcan (fermenten) y alcancen el doble de su tamaño. Entonces
aplastamos y extendemos las bolas, dándoles una forma elíptica. Ya tendremos la base del hornazo.
(Hay que reservar un poco de masa para la decoración final).
Para adornarlos:
Para conseguir la mejor textura para las almendras es mejor prepararlas nosotros mismos: debemos
ponerlas en una cazo con agua y dejarlas hervir hasta que podamos quitar la piel con los dedos. Una
vez peladas las vamos pinchando en la masa, considerando que luego habrá que alternarlas con los
anisillos y los fideos de colores.
Para terminar, hay que colocar un huevo en el centro. Los más típicos son los rojos, que se
consiguen cociendo los huevos con un poquito de mercromina, aunque podemos utilizar otros tintes
de más colores. Para que se agarren mejor a la masa del hornazo, les pondremos unos rollitos pequeños
de masa haciendo una cruz y... ya está.
Se meten al horno hasta que adquieran un tono dorado. Una vez cocidos se pintan con un poco de agua
(para que agarre el azúcar), se huntan de azúcar y se colocan los anisillos de colores.
|