EL REDONDE
El Redonde consistía en hacer un círculo en el que cada jugador posaba 10 santos o una
carpeta. Cada santo era una tapa de las cajas de cerillas y una carpeta eran dos cartas de una baraja entrelazadas,
que equivalían también a diez santos. Puede que ahora mismo con tantos cromos y barajas no consideremos tan importante
el hecho de intentar ganar tapas de cajas de cerillas o cartas de la baraja, pero intentemos ponerlos en la piel de
los niños de la postguerra en nuestro pueblo...
JUGADORES:
Mínimo dos jugadores y no hay límite máximo, cuantos más mejor.
MATERIALES:
- Cajas de cerillas
- Cartas
- Tiza, para hacer el círculo
VOCABULARIO
- Santos: Tapas de cajas de cerillas
- Carpeta: Dos cartas de baraja entrelazadas. Equivalían a diez santos
- Tirarles: Tirar los tejos para sacar los santos del redonde
- Matar sólo: No se podía tirar a los santos sino al tejo del que había tirado antes
- Atarueles: Se podía tirar independientemente a los santos del redonde o al tejo, teniendo así mayor ventaja
JUEGO:
Primero se debía preparar el lugar de juego, para lo cual se hacía un círculo, llamado "el redonde", de 40 ó 50 cm.
de diámetro, a unos 10 metros de una pared. Luego debían establecerse los turnos de juego: desde este círculo cada jugador
tiraba un tejo contra la pared y el que más se acercaba a ella era el mano, es decir, el que tiraba primero a los santos del
redonde o círculo.
El primer jugador tiraba su tejo desde la pared para intentar sacar los santos del redonde. Ganaba todos aquellos santos que
consiguiera sacar.
Una vez que tiraba el primero, el último jugador era el encargado decir una de estas tres cosas: "Tirarles",
"Matar sólo" o "Atarules". Si decía lo
primero, todos tenían que tirar a sacar los santos del redonde con el tejo. Si decía lo segundo, no se podía
tirar a los santos, sino al tejo del que había tirado antes y, si le daba, sacaba su posa (sus santos o carpeta) del redonde
con la mano, asegurándose así de no perderla. Si decía lo tercero, se podía tirar independientemente a los santos del redonde o al tejo, con lo cual
la ventaja era mayor.
El juego terminaba cuando se habían sacado del redonde todos los santos.
Fuente: Juan Cuenca Cebrián
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