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Letras de los Mayos

Si no te sabes los Mayos, no te preocupes, puedes imprimir estas letras o descargarte los archivos en PDF y ¡a cantar!

Campo de trigo con ababoles

Para descargar

Mayo a las mozas, de Abengibre

Ya estamos a treinta
del Abril lluvioso,
mañana entra Mayo
florido y hermoso.

Bienvenido Mayo,
bienvenido seas,
como deseado
entre las doncellas.

Regando cañadas,
árboles y siembra,
dando mil fragancias
a la primavera.

A esta puerta llegan
galanes sin cuenta,
a cantarte un mayo
si nos das licencia,
de tu padre y madre
la correspondencia.

De todo el ayuntamiento
ya la tenemos también,
ahora falta la tuya
rosa, azucena y clavel.

"Pa" retratar tu hermosura
por donde principiaré,
principio por la cabeza
y termino por los pies.

Tus cabellos rubios
de oro son madejas,
tu frente espaciosa,
que es campo de guerra
donde el rey Cupido
plantó su bandera.

Tus cejas son arcos
que arquean la tierra,
tus ojos luceros
que alumbran la tierra.

Tus pestañas rayos
que despiden flechas
que a los corazones
pasan muy derechas.

De marfil bruñido
son tus dos orejas,
tus mejillas peros
de Aragón camuesos.

Tu nariz aislada,
tu boca pequeña,
los labios corales,
tu lengua parlera.

Tus dientes clavillos
parecen mil perlas,
tu garganta clara
golondrina bella,
tu barbilla el hoyo
de la omnipotencia.

Tus brazos dos ramos
con diez azucenas,
tus dedos delgados
con sortijas bellas.

Tu pecho la nieve
cuajada en la sierra,
tu cintura un junco,
junco y se mimbrea.

Y ya hemos llegado
a partes ocultas
donde no podemos
dar las señas justas.

Tus muslos columnas
que al cuerpo gobiernan,
tus rodillas ruedas
que muy ligeras andan,
tus pies dos relojes
que a un punto no trepan.

Ya estás retratada
de la cabeza a los pies,
si en algo he faltado
me lo perdonareis,
que no es la pintura
como la merecéis.

En la puerta de esta dama
se cría una verde oliva,
en la ramita más alta
se cría una tortolita.

Con tres renglones al cuello
que en uno de ellos decía,
en uno dice "mi alma"
y en otro dice "mi vida",
y en otro dice "esperanza
tengo en ti, señora mía".

Si quieren saber señores
quien aquí mandó cantar,
... se llama por nombre
y ... por el lugar.

A la calle abajo va
una naranja rulando,
sal María y cógela
que se despide tu mayo.

Mayo a la Virgen, de Abengibre

Permiso

Hoy ya se termina
el Abril lluvioso
mañana entra Mayo
florido y hermoso.

Bienvenido Mayo,
bienvenido seas,
lleno de dulzura
para las doncellas.

Es el mes de Mayo
el mes hechicero,
lleno de placeres,
lleno de consuelos. 

Es de los encantos,
es de las delicias,
espléndidas noches,
es el mes de María.

Venimos Señora
con grande alegría
a cantar los Mayos
que tu nos inspiras.

Estas son tus hijas,
Sagrada María,
las que todos llaman
Hijas de María.

Estos Mayos nuevos
queremos cantar
si en algo faltamos
nos perdonarás.

Como madre buena
nos bendecirás,
préstanos tu ayuda,
vamos a empezar.

Mas antes, queremos
pedir el permiso
a todos los santos
que hay en este templo. 

Y muy especialmente
del gran san Miguel,
patrón de Abengibre,
rey y amo de él.

Sólo deseamos
que, mientras cantamos,
todos en silencio,
oigáis estos Mayos.

(Final del permiso)


Los Mayos

De flores ceñido
Mayo se presenta,
ya con su llegada,
el campo se alegra.

Pasó del invierno
la ruda tormenta,
la blanca nieve
no cubre la sierra.

Ya vuelven alegres
las aves "palleras"
que en dulces "adilios"
su amar se demuestra.

Los huertos florecen,
acudir doncellas,
hermosa corona
tejed con presteza.

Con la siempreviva,
rosa y azucena,
con clavel y nardos,
jazmín y violetas.

Con esta corona
ciñamos las sienes
de la Virgen pura
Reina y madre nuestra.

Es la Inmaculada
la rosa más bella
de todas las flores
de hermosa grandeza.

Su hermosa corona
hacia el Cielo eleva,
es Reina y Señora
de Cielos y Tierra.

Cándida paloma,
cual la luna bella,
Aurora radiante
como el sol de Electa.

Lirio de los valles,
humilde violeta,
clavel rubicundo,
rosa de pureza.

Mirádla, qué, hermosa,
las flores la crean,
la luna a sus plantas,
ceñida de estrellas.

Qué hermosa es mi madre,
cual bella es mi Reina,
del amor hermoso
Madre la más tierna.

Consuelo y alivio,
esperanza nuestra.
Su cabello rubio
es de oro madejas.

(Tu pelo moreno
rodeado de estrellas
y que al mirarte
también se recrea.)

Su frente retrata
de Dios la belleza,
su mirada dulce,
es noble y serena.

Alegra los Cielos
y al mortal consuela
sus castas mejillas
rosas se asemejan.

Sus labios de grana,
sus dientes de perlas,
dulces sus palabras
el alma deleitan.

Con néctar suavísimo
sus pechos sustentan
a aquel que formara
los Cielos y Tierra.

Sus plantas trituran
la innoble cabeza
del dragón que infame
a todos perdiera.

Qué hermosa es mi Madre
mi Amada, mi Reina,
doblen sus rodillas
los Cielos y las Tierra.

El ángel y el hombre,
la creación entera,
veneran tal Madre,
adoran tal Reina.

Hermosa María,
tierna Madre nuestra,
mira este valle
lleno de alegrías.

Sumidos tus hijos
en amarga pena
muestra que eres Madre
y abogada nuestra.

Salud del enfermo,
del náufrago estrella,
guarda nuestros campos
salva la cosecha.

Líbranos Señora
de granizo y piedra,
huyas de estos pueblos
el hambre y la miseria.

Alcanzamos bienes,
los males destierra,
se muestra Abogada
de nuestra defensa.

Y para los hijos
que encuentra fuera
sé su refugio,
vuelvan a su tierra.

En estos momentos
¡ay! de ti se acuerdan,
si tuvieran alas
pronto aquí estuvieran.

También te pedimos
por aquellas almas
que en el purgatorio
gimen entre llamas.

Vuelve a ellas Señora,
rompe sus cadenas,
y vayan gozosas
a la patria entera.


Jota final

A la puerta de la Iglesia
hemos venido a cantar
estos Mayos tan honestos
que son Mayos de "verdás".

Con palabras las más finas
que pudiéramos pensar
le hemos dicho
cual hermosa es de verdad.

Tu ya bien sabes Señora
quien ha compuestos estos Mayos
pues es el mismo galán
que ha mandado cantarlos.

Galán que mucho te ama
y te pide muy de veras
que lo libres con tu amor
y le des la gloria entera.

Y a nosotras, Madre tierna,
que te los hemos cantado
ya sabes que son tus hijas
las que así te han obsequiado.

Danos tu gracia y amor
para en el Cielo cantarlos.

Y a cuantos habéis oído
de la Virgen estos Mayos
pedimos nos perdonéis
las faltas que hayáis notado.

Muy contentos nos marchamos
después de cantar los Mayos,
y hasta el año que viene
que volvamos a cantarlos.

Digamos llenos de amor.
Digamos con alegría:
¡Viva san Miguel Arcángel!
¡Viva la Virgen María!

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